La búsqueda de la felicidad nunca ha sido fácil, todo lo contrario. El paso que un día damos, hacia adelante, muchas veces lo hemos perdido al dar pasos hacia atrás bligados por la supervivencia, pero todo: los días de llanto que nos parecían siempre negros, las noches de soledad llenas de lágrimas que nos salen de lo más profundo de nuestro ser, las tardes lluviosas que nos apetecería salir a pis ...ar charcos y mojarnos bajo las gotas que humedecen nuestro cabello, o los rayos de sol que secan nuestras amargas lágrimas o la brisa que mueve las hojas del bello sauce llorón, o los gritos y las risas de un parque lleno de niños, nuestras dudas, nuestras incertidumbres, nuestros pasos hacia adelante con toda la seguridad, o los pasos atrás dándonos cuenta de nuestros errores... la mañana que salimos con un vestido olvidado, la tarde que sopla fuerte un viento que viene del norte que nos hace meternos en un café lleno de lectores ensimismados, de poetas que escriben sobre la felicidad. Todo esto hace que valore lentamente paso a paso toda mi vida, y me diga a mi misma: Ha merecido la pena vivir y quiero ahora hacerlo plenamente como yo quiera y desee, con mis errores y mis ilusiones puestas sobre la mesa del comedor donde me tome un café cargado de esperanzas siempre nuevas....